10 días sin escribir! Mother of God. He necesitado el empujoncito de un amigo por tuenti para que me sentara a escribir de una santa vez, porque aunque cada día piensaba en actualizar el blog, nunca lo hacía...
Ya he empezado con los trámites de fin de estancia en London...He comprado una caja para enviar cosas a Bilbo para no excederme en el peso de la maleta, he avisado a los que me alquilan la casa de que me voy, y lo peor de todo: he dicho en el trabajo que me tengo que ir. Por si no os acordais, en su momento dije a todo el mundo (clientes, compañeros, etc) que me quedaba hasta diciembre. asi que necesitaba una excusa creíble para tener que irme.
En principio se me ocurrió hospitalizar a mi abuela por una enfermedad grave, pero en esa situación no esperaría 2 semanas para irme, asi que el domingo a la noche se me ocurrió otra cosa, no tan grave como una enfermedad, pero lo suficientemente mala como para tener que volver.
El lunes a la mañana preparé mi cara de funeral (también había un poco de verdad en mi cara, porque estaba bastante nerviosa por tener que soltar una mentira tan gorda y tan preparada) y me planté en The Market Place. De entrada James ya me miró raro y me dijo que a ver si todo iba bien, pero le dije que había vuelto a dormir poco esa noche, porque mi intención era decírselo a Raquel antes que a nadie. Asi que nada, a eso de media mañana ella ya me dijo que estaba muy pensativa porque no hablaba nada, y yo "Ya, es que ayer no tuve un buen día...", "¿Pero por el trabajo o otra cosa?", "No, no, es que al llegar a casa me llamó mi madre...*pausa dramática, ya sabéis* Que dice que se quiere divorciar de mi padre. Pero no sé si quiero hablar de ello porque me voy a poner a llorar" Y esto último ya acompañado por lágrimas, como debe de ser. Me eché a llorar mientras le decía que todavía no me lo creía, que sólo había hablado con mi madre y no sabía nada de mi hermano o de mi padre... Menudo teatro. Digno de un premio.
Me fui al baño con la excusa de retocarme el maquillaje y que no me vieran los clientes, y allí tuve que reirme un poco, porque estaba entre nerviosa y flipando de lo natural que me había salido todo.
Estoy bastante convencida de que lo mejor es que Raquel se crea la historia, porque estoy segurísima de que va a hablar con el jefe a mis espaldas. Aunque no creo que me devuelva el depósito, se crea o no la excusa (estamos hablando de 200 libras de mi sueldo que se quedó, amigos mios)
Bueno. Después ya hablé con el jefe, aunque más atropelladamente porque se tenía que ir y la veradd es que no sabía muy bien cómo resumirle la historia. En un momento de debilidad, me preguntó que a ver si me quedaba hasta mediados de agosto, y le dije que sí (¿por qué lo hice si tengo bien claro que me voy el día dos?), pero que de todas formas no le podía asegurar nada porque necesitaba hablar con mi familia.
Hoy es mi día libre, y al mediodía le he mandado un sms diciéndole que ya he cogido el vuelo para el día 2. Por un lado porque soy un poco cobarde, no lo voy a negar; y por otro porque ya me siento suficientemente mal por dejarles tirados así, lo menos que puedo hacer es avisar cuanto antes para que encuentren a alguien me cubra mi puesto.
Cambiando totalmente de tema, como viene siendo habitual hoy me he ido a hacer la compra semanal de comida, pero esta vez acompañada por Teresa y Celia, mi compañera de habitación. TERRIBLE es la palabra que mejor describe el momento en el que decidimos comprar algo para comer las tres. Una tiene un montón de alergias, a la soja, los frutos secos y diferentes frutas, por poner ejemplos y la otra no come carne de cerdo. Asi que a la hora de coger unas pizzas la situación era esta: yo cogía las que me gustaban, Teresa iba rechazando unas porque le daban alergia, y Celia rechazaba otras porque tenían cerdo. En mi vida había leido los ingredientes de las comidas que compro, y ahora por estar con estas dos estoy empezando a acostumbrarme a hacerlo antes de ofrecerles algo para comer.
Y lo del piercing me esta tocando la moral. Es la segunda vez que me pasa desde que estoy aqui y es muy molesto porque cada vez que se me mueve me escuece. Aaaaaghhhhh. No sé por qué es, pero espero que se me pase pronto!
P.D: Jon, espero que esta entrada haya sido suficientemente entretenida, te prometo que intentaré escribir más a menudo ;)
Una ñoña, porque últimamente estoy ñoña
Ya he empezado con los trámites de fin de estancia en London...He comprado una caja para enviar cosas a Bilbo para no excederme en el peso de la maleta, he avisado a los que me alquilan la casa de que me voy, y lo peor de todo: he dicho en el trabajo que me tengo que ir. Por si no os acordais, en su momento dije a todo el mundo (clientes, compañeros, etc) que me quedaba hasta diciembre. asi que necesitaba una excusa creíble para tener que irme.
En principio se me ocurrió hospitalizar a mi abuela por una enfermedad grave, pero en esa situación no esperaría 2 semanas para irme, asi que el domingo a la noche se me ocurrió otra cosa, no tan grave como una enfermedad, pero lo suficientemente mala como para tener que volver.
El lunes a la mañana preparé mi cara de funeral (también había un poco de verdad en mi cara, porque estaba bastante nerviosa por tener que soltar una mentira tan gorda y tan preparada) y me planté en The Market Place. De entrada James ya me miró raro y me dijo que a ver si todo iba bien, pero le dije que había vuelto a dormir poco esa noche, porque mi intención era decírselo a Raquel antes que a nadie. Asi que nada, a eso de media mañana ella ya me dijo que estaba muy pensativa porque no hablaba nada, y yo "Ya, es que ayer no tuve un buen día...", "¿Pero por el trabajo o otra cosa?", "No, no, es que al llegar a casa me llamó mi madre...*pausa dramática, ya sabéis* Que dice que se quiere divorciar de mi padre. Pero no sé si quiero hablar de ello porque me voy a poner a llorar" Y esto último ya acompañado por lágrimas, como debe de ser. Me eché a llorar mientras le decía que todavía no me lo creía, que sólo había hablado con mi madre y no sabía nada de mi hermano o de mi padre... Menudo teatro. Digno de un premio.
Me fui al baño con la excusa de retocarme el maquillaje y que no me vieran los clientes, y allí tuve que reirme un poco, porque estaba entre nerviosa y flipando de lo natural que me había salido todo.
Estoy bastante convencida de que lo mejor es que Raquel se crea la historia, porque estoy segurísima de que va a hablar con el jefe a mis espaldas. Aunque no creo que me devuelva el depósito, se crea o no la excusa (estamos hablando de 200 libras de mi sueldo que se quedó, amigos mios)
Bueno. Después ya hablé con el jefe, aunque más atropelladamente porque se tenía que ir y la veradd es que no sabía muy bien cómo resumirle la historia. En un momento de debilidad, me preguntó que a ver si me quedaba hasta mediados de agosto, y le dije que sí (¿por qué lo hice si tengo bien claro que me voy el día dos?), pero que de todas formas no le podía asegurar nada porque necesitaba hablar con mi familia.
Hoy es mi día libre, y al mediodía le he mandado un sms diciéndole que ya he cogido el vuelo para el día 2. Por un lado porque soy un poco cobarde, no lo voy a negar; y por otro porque ya me siento suficientemente mal por dejarles tirados así, lo menos que puedo hacer es avisar cuanto antes para que encuentren a alguien me cubra mi puesto.
Cambiando totalmente de tema, como viene siendo habitual hoy me he ido a hacer la compra semanal de comida, pero esta vez acompañada por Teresa y Celia, mi compañera de habitación. TERRIBLE es la palabra que mejor describe el momento en el que decidimos comprar algo para comer las tres. Una tiene un montón de alergias, a la soja, los frutos secos y diferentes frutas, por poner ejemplos y la otra no come carne de cerdo. Asi que a la hora de coger unas pizzas la situación era esta: yo cogía las que me gustaban, Teresa iba rechazando unas porque le daban alergia, y Celia rechazaba otras porque tenían cerdo. En mi vida había leido los ingredientes de las comidas que compro, y ahora por estar con estas dos estoy empezando a acostumbrarme a hacerlo antes de ofrecerles algo para comer.
Y lo del piercing me esta tocando la moral. Es la segunda vez que me pasa desde que estoy aqui y es muy molesto porque cada vez que se me mueve me escuece. Aaaaaghhhhh. No sé por qué es, pero espero que se me pase pronto!
P.D: Jon, espero que esta entrada haya sido suficientemente entretenida, te prometo que intentaré escribir más a menudo ;)
Una ñoña, porque últimamente estoy ñoña


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